LA REGIÓN AMAZÓNICA EN EL FUTURO OBISPADO DE CUENCA 1773-1778: RELACIÓN HISTÓRICO-POLÍTICA CON MOTIVO DE SU SEGREGACIÓN DEL OBISPADO DE QUITO
Palabras clave:
Amazonía, Expulsión, Misiones jesuíticas, Obispado de Cuenca, Poblaciones indígenasResumen
Este artículo analiza el impacto de la expulsión de los jesuitas en 1774 en la región amazónica ecuatorial, entonces parte del Virreinato de Santa Fe y la Audiencia de Quito. La salida forzada de los misioneros, ordenada por Carlos III, desmanteló un complejo sistema socio-cultural que, durante casi dos siglos, había articulado a las poblaciones indígenas de los Maynas, el entorno selvático-fluvial y la labor evangelizadora jesuítica. Este sistema, aunque rudimentario, había establecido una forma incipiente de civilización sostenible en una de las zonas ecológicamente más importantes del planeta.
La creación del Obispado de Cuenca, en reemplazo de las misiones, generó serias dificultades eclesiásticas, territoriales y administrativas, debido a la imposibilidad del clero local para asumir la vasta región amazónica. En este contexto, emergen dos figuras clave: el ingeniero Francisco de Requena, delegado del rey, y el obispo de Popayán, Miguel de Unda y Luna. Ambos defendieron posturas contrapuestas sobre la continuidad de la presencia religiosa en el área. Las gestiones de Requena, limitadas por factores logísticos y humanos, no lograron consolidar un nuevo modelo misional, dejando a las comunidades indígenas en un estado de abandono institucional y cultural.



