poe�tico y arti�stico, las experiencias de cara�cter personal, muchas de
ellas ocultas, guardadas, imperceptibles, encerradas para siempre, en
el alma humana. Pero, adema�s de causa, r
eflejan, por intermedio de
una fina elaboracio�n arti�stica como orfebr
es del delicado sonido, un
efecto bene�fico, curativo o lacerante, de ba�
lsamo salvador o infusio�n
que anonada, refrescador de instantes prete�ritos dignos de jama�s ol-
vidar; es, adema�s, un gran archivo pr
ecioso de nuestros anhelos
i�ntimos, llagas ocultas, instantes de ju�bilo irrepetible y dolor
es inso-
portables, sentimientos todos que quedan guardados, como relicario
i�ntimo, en nuestr
o ser
. No existe ecuatoriano sensible (lo que es ya
una redundancia), que en las distancias de la migracio�n, en costas o
montan�as, calles o plazas, no se le humedezcan los ojos al escuchar
en lontananza las notas conmovedoras de nuestra mu�sica inconfun-
dible, sustentada en una poesi�a nutrida sobr
e todo de lo ma�s mara
-
villoso del amor humano. Nuestra mu�sica, es sentimiento vivo que
palpita en la memoria y en la sangre de quienes crecieron con ella; es
una forma de identificarse y an�orar a su tierra, a sus padr
es y parien
-
tes, y hasta a las lejanas parejas. No faltan por supuesto quienes, ne-
gadores de todos estos aspectos irrenunciables a nuestro ser nacional,
por darse aires de “cultos” y “refinados” condenan y soslayan a nues-
tra mu�sica tacha
�
ndola de triste, melanco�lica, sufridora, de desarraigo,
con la intencio�n de minimizarla o desden�arla, sin percatarse que ella
es el mejor reflejo de nuestra comunidad, condensador de nuestro
espi�ritu, perfil de nuestra psicologi�a. Eso somos: alma de poetas, de
fina armoni�a, de sentimiento hondo y pr
ofundo como ninguno, de
afectos imborrables, desdenes imper
donables y nostalgias eternas;
porque eso es nuestra mu�sica ecuatoriana.
Hoy quiero además ofrecer un cuadro natural de lo que es
nuestra identidad, psicologi�a y cultura nacional, por intermedio de
esta ligera mirada a la Historia de nuestra Mu� si ca
Po pu lar
Ecua toria -
na, analizando la secuencia o periodizacio�n de nuestra mu�sica en el
tiempo, también intentaré consignar algunos apuntes desde donde
venimos y afilar la vista hacia donde vamos, procurando entender
nuestros gustos este�ticos, r
eflejar nuestr
os antecedentes culturales,
avances tecnolo�gicos, la influencia de otras culturas, por ello daremos
Ecuador: nuestra trastocada identidad sonora
BOLETÍN ANH Nº 212 • 489– 497
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