Todo ello nos conduce a determinar que junto al proceso del
descubrimiento de las nuevas tierras, en este caso de lo que es la
América, existió paralelamente una conquista eclesial o espiritual
tendente a la imposición de la fe católica en los nuevos habitantes
de los territorios y la irradiación transcultural, todo considerado
como un derecho dado por la divinidad a la iglesia y la enseñanza
de la fe a los aborígenes conquistados. Para el caso de Ipiales es claro
el historiador Vicente Cortés Moreno cuando se refiere a Pedro de la
Peña Montenegro, que fue el segundo obispo de Quito de 1565 a
1593, cuando dice:
El gobierno de la Real Audiencia de Quito, dirigido por el cuarto pre-
sidente de la real Audiencia, licenciado Diego de Narváez y los oidores
Diego Ortegón, licenciado Francisco de Aunabay, licenciado por medio
del escribano de Figueroa, dieron cumplimiento a la Cédula real del
Rey Felipe II y el obispo de la Peña, el 14 de agosto, enviando la provi-
sión de la merced real al teniente de gobernador de Pasto, Capitán Her-
nando Cepeda de Caraveo, quien dando cumplimiento al último
requisito debía proceder a tomar posesión del cargo de párroco al fraile
dominico Jerónimo de la Tuesta y al representante del patronato real
del gobierno monárquico, con el cargo de gobernador del pueblo de
Ipiales y Potosí del corregimiento de los Pastos al cacique Don Pedro
de Henao…” “…El 29 de agosto de 1581, el capitán Cepeda en nombre
de su Majestad el Rey Felipe II, ordenó al párroco Fray Jerónimo de
Tuesta y al gobernador indígena de Ipiales Don Pedro de Henao to-
marse de la mano para tararear el juramento de posición de la parro-
quia de Ipiales y la doctrina de Pupiales…”. “…En los días siguientes
construyeron la casa del párroco, la del gobernador, la del encomen-
dero, la capilla, la plaza y las casas para los 800 tributarios con el mo-
delo arquitectónico español, 20 casas en cada cuadra. Aseguran los
testigos: Dominico Fray Bartolomé Téllez, el cura vicario, Ruiz Gómez
de Cámara, el español residente en Ipiales Pedro Alonso de Zambrano,
el español residente en Carlosama Bartolomé Chamorro y el indio prin-
cipal de Ipiales Luís Cuasiquil, que la capilla la construyó Don Pedro
de Henao con sus propios recursos y el trabajo de 150 indígenas. Se tra-
zaron las calles formando cuadrículas al estilo español y en las cuadras
9 BEJARANO Almada, Ma. De Lourdes. Las Bulas Alejandrinas: Detonantes de la evangeliza-
ción en el Nuevo Mundo. Revista de El Colegio de San Luís. Nueva época. Año VI. No. 12. Es-
paña. 2016.
Apuntes sobre la historia
de la fundación de Ipiales
BOLETÍN ANH Nº 212 • 361– 376
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