ción y reasentamiento, los inkas generaron una extensa diáspora ca-
ñari a lo largo de gran parte de la región andina.
Aquí deseo destacar a los mitmaqkuna cañaris establecidos
en el Cuzco, la región de la cual, según se informa, proviene la vasija
híbrida que constituye el foco de este estudio. De acuerdo con Juan
Diez de Betanzos, los primeros deportados cañaris llegaron al Cuzco
durante el gobierno de Tupa Inga Yupanqui, padre de Huayna Capac,
mientras que otros probablemente fueron enviados a la hacienda de
Huayna Capac en Yucay, en el Valle Sagrado, durante la vida de este
último.
21
Para dar una idea de la magnitud de este movimiento po-
blacional, se puede citar a Pedro Cieza de León, quien afirmó que
Tupa Inga trasladó a más de 15 000 hombres cañaris, junto con sus
familias, sus pertenencias y su kuraka, al Cuzco, para que residan allí
en calidad de rehenes.
22
Es posible que Huayna Capac haya depor-
tado un número similar de cañaris a la capital imperial. En 1571, el
cañari más anciano que se dijo haber nacido en Yucay tenía 77 u 78
años, lo cual constituye evidencia de que los cañaris vivían en el Valle
Sagrado ya durante el reinado de Huayna Capac.
23
Asimismo, testi-
gos cañaris del siglo XVI en el Cuzco declararon haber acompañado
al séquito que trasladó el cuerpo del emperador Huayna Capac de
regreso a sus dominios de Yucay tras su fallecimiento.
24
Hay un individuo cañari en el Cuzco que resulta particular-
mente interesante. Se trata de Francisco Chilche Cañari. El Inka Gar-
cilaso de la Vega escribió que, siendo niño, Chilche Cañari había sido
uno de los pajes de Huayna Capac.
25
Al parecer, este individuo fue
llevado a la hacienda del gobernante en el valle de Yucay, junto con
otros cañaris, en algún momento posterior al nacimiento de Huayna
Capac. Décadas más tarde, debido a que él y otros cañaris apoyaron
Los cañaris y los inkas: expresiones materiales
de historias entrelazadas
BOLETÍN ANH Nº 213 • 107– 132
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21 Juan Diez de Betanzos, op. cit., p. 120.
22 Pedro Cieza de León, op. cit., p. 421.
23 Francisco Toledo, “Informaciones que mandó levantar el Virrey Toledo sobre los Incas.” Don
Francisco de Toledo, supremo organizador del Perú, vol. 2, editado por Roberto Levillier. Espasa-
Calpa, Buenos Aires, 1940 [1571], pp. 82-85; citado en Carolyn Dean, Inka Bodies and the Body
of Christ, Duke University Press, Durham, 1999, p. 186.
24 R. Alan Covey, y Christina Elson, “Ethnicity, Demography, and Estate Management in Six-
teenth-Century Yucay,” Ethnohistory 54 (2): 303-335, 2007, p. 315.
25 El Inca Garcilaso de la Vega, , editado por Ángel Rosenblat. Emecé Editores, Buenos Aires,
1944 [1617], Libro II, cap. XXV, p. 181.