variedad de formas de vasijas, la botella silbato es el testimonio
de un desarrollo artístico impresionante; hay botellas con acabado
policromado: rojo, ante, negro, blanco cremoso, iridiscente en
zonas a menudo delimitadas por líneas incisas; la arcilla muy bien
cocida y las paredes delgadas, las superficies están altamente pu-
lidas (Norton, 1992). En técnicas de decoración, es decir, “La ma-
nera en que una acción ejerce sobre un instrumento (un objeto físico, la
mano o los dedos) para alterar la superficie de un objeto cerámico, con el
fin de crear efectos visuales, de acuerdo a un patrón mental culturalmente
establecido” (Marois et al. 1985, p. 117), Chorrera, con la pintura ne-
gativa y la pintura iridiscente inicia una innovación revoluciona-
ria, lo mejor que en decoración para cerámica se desarrolló en el
Ecuador Antiguo.
La pintura iridiscente es la e
xhibición de
reflexiones de color del
plano de
corado de un ceramio, principal
mente, por la aplicación de una
fina capa de arcilla a la superfi cie pulida, antes de la cocción (Meggers,
1969). Holm (
1974), describe: “La pintura iridiscente, lustre metálico, de un
tono rojizo, obtenido con pigmentos de hematites especular, fue el primer diag-
nóstico de la decoración Chorrera” (p. 4). Scott (1998) describe “Chorrera iri-
discente: negativo con lustre metálico hecho con grasa orgánica” (p. 264).
Bushnell (1951) se refiere al efecto iridiscente como una
sobre pintura de color claro, con diseños de franjas verticales o dia-
gonales aplicadas de manera tosca en el exterior o, menos común-
mente, en forma de franjas radiales en el interior, aplicadas antes del
bruñido. La pintura de color claro subyacente, pudo haber sido
blanco o rojo muy traslúcido. El efecto iridiscente, en algunos casos,
probablemente se deba a la extrema delgadez de la película de color
blanco sobre cerámica roja.
De los últimos estudios, hay que resaltar los aportes de Kathleen
Klumpp (2013), quien sostiene que la pintura iridiscente aparece en el
litoral ecuatoriano aproximadamente
mil años antes de Cristo y que
el efecto se logró “utilizando una pintura casi transparente, cuyo
color tenía un reflejo metálico de plateado a rojizo….. Los diseños
de esta pintura se componen de bandas y puntos, que generalmente
tienen la anchura de la yema del dedo (más probablemente el índice),
lo que sugiere que fueron pintados con el dedo.” (p. 4) (figuras 4- 7).
José Echeverría–Almeida
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BOLETÍN ANH Nº 213 • 81– 105