BOLETÍN
DE LA ACADEMIA
NACIONAL DE HISTORIA
BOLETÍN
DE LA ACADEMIA
NACIONAL DE HISTORIA
Volumen CIII Nº 213
Enero–junio 2025
Quito–Ecuador
BOLETÍN
DE LA ACADEMIA
NACIONAL DE HISTORIA
Volumen CIII
Nº 213
Enero–junio 2025
Quito–Ecuador
ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA
Director Dr. Cesar Alarcón Costta
Subdirectora Dra. América Ibarra Parra
Secretario Ac. Diego Moscoso Peñaherrera
Prosecretaria Ac. Ingrid Diaz Patiño
Tesorero Dr. Claudio Creamer Guillén
Bibliotecario archivero Lcdo. Carlos Miranda Torres
Jefe de Publicaciones (e) Dr. José Echeverría–Almeida
Relacionador Institucional Dr. Eduardo Muñoz Borrero
COMITÉ EDITORIAL
Dr. José Echeverría Almeida Presidente
Dr. Jorge Ortiz Miranda
Dra. Rocío Rosero Jácome
Dra. Libertad Regalado Espinoza
MSc. Bayardo Ulloa Enríquez
Dr. Wilson Gutiérrez Marín
Dr. Álvaro Mejía Salazar (alterno)
Dr. Sebastián Donoso Bustamante (alterno)
EDITOR
Dr. José Echevería–Almeida Universidad Técnica del Norte
COMITÉ CIENTÍFICO
Dra. Katarzyna Dembicz Universidad de Varsovia-Polonia
Dr. Silvano Benito Moya Universidad Nacional de Córdoba/CONICET- Argentina
Dra. Elissa Rashkin Universidad Veracruzana-México
Dr. Stefan Rinke Instituto de estudios latinoamericanos/ Freie Universität Berlin-Alemania
Dr. Carlos Riojas Universidad de Guadalajara-México
Dra. Cristina Retta Sivolella Instituto Cervantes, Berlín- Alemania
Dr. Claudio Tapia Figueroa Universidad Técnica Federico Santa María – Chile
Dra. Emmanuelle Sinardet Université Paris Ouest - Francia
Dr. Roberto Pineda Camacho Universidad de los Andes-Colombia
Dra. Maria Letícia Corrêa Universidade do Estado do Rio de Janeiro-Brasil
Dr. Roger Pita Pico Investigador Academia Colombiana de Historia-Colombia
Dr. Justo Cuño Bonito Universidad Pablo de Olavide-España
Dr. Héctor Grenni Montiel Universidad Don Bosco- San Salvador
Dr. Pablo Solórzano Marchant Univesidad Católica Silva Henríquez – Chile
Dr. Tomás Caballero Truyol Universidad del Atlántico – Colombia
Dr. Julio César Fernández Universidad Nacional Pedro R. Gallo – Perú
Dra. Laura Falceri Universidad Politécnica Salesiana – Ecuador
Dr. Jairo Bermúdez Castillo Universidad Sergio Arboleda – Colombia
Dr. Renato Ferreira Machado Facultad Salesiana de Porto Alegre – Brasil
Dr. Saúl Uribe Taborda Universidad Politécnica Salesiana – Ecuador
Dr. Juan Cordero Íñiguez Academia Nacional de Historia – Ecuador
Dra. Olga Zalamea Patiño Universidad de Cuenca
BOLETÍN de la A.N.H.
Vol. CIII
Nº 213
Enero–junio 2025
© Academia Nacional de Historia del Ecuador
ISSN Nº
1390-079X
eISSN Nº
2773-7381
Portada: Una inka real cuida a una persona con cifosis.
Dibujo de Felipe Guamán Poma de Ayala en Historia del Piru.
Diseño e impresión
PPL Impresores 2529762 Quito
landazurifredi@gmail.com
Noviembre 2025
Esta edición es auspiciada por el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura
Libro de distribución gratuita
LA SIMBOLOGÍA EN LOS OBJETOS
MALACOLÓGICOS “MULLU”
SYMBOLS ON “MULLU” MALACOLOGICAL OBJECTS
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
1
Resumen
El presente trabajo trata de dar a conocer sobre la carga sim-
bólica, que se atribuyó a los objetos malacológicos denominados
“mullu”, tanto a las conchas y caracoles utilizados por las culturas
prehispánicas ecuatorianas, sobre todo, la famosa concha del género
Spondylus y al caracol del género Strombus, que se convirtieron en la
pareja de opuestos complementarios en toda el área Andina.
Este artículo analiza lo relacionado a los objetos malacoló-
gicos como símbolos; para luego convertirse en materia prima para
la elaboración de una diversidad de bienes; en especial la concha
Spondylus y los objetos creados a partir de este molusco; que servirán
de inspiración, para que sea representada en la literatura, el arte plás-
tico, la artesanía y que a pesar del tiempo, sigen vivos entre nosotros;
así como el caracol Strombus utilizado hoy en día como instrumento
musical, en algunas festividades, perviviendo en el tiempo y en el
espacio.
Palabras claves: mullu, símbolo, spondylus, strombus, significado.
Recibido: 15/12/2024 // Aceptado:06/08/2025
1 Doctor en Historia y Arqueología por la Universidad Complutense de Madrid (2023) Trabajó
en el Ministerio de Cultura y Patrimonio de Ecuador (Quito, 2010-2019) desde sus inicios se
desempeñó como asistente de la Reserva Arqueológica de Quito, para luego ser Curador de
la misma, y posteriormente, Director Nacional de los Museos y Sitios Arqueológicos, Espe-
cialista de Museos; Responsable de la Red de Museos de Ecuador en el Museo Nacional
MUNA Quito. Entre sus campos de investigación se encuentran los temas relacionados con el
patrimonio prehispánico ecuatoriano; actualmente ha centrado su investigación en los objetos
malacológicos prehispánicos, como investigador independiente. rguaitara@gmail.com
BOLETÍN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA
Vol. CII – Nº. 213
enero–junio 2025
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
53
Abstract
This article seeks to shed light on the symbolic meaning
attributed to malacological objects called "mullu," both shells and
snails, used by pre-Hispanic Ecuadorian cultures, especially the
famous Spondylus shell and the Strombus snail. These objects
became a pair of complementary opposites throughout the Andean
region.
Thus, this article analyzes malacological objects as symbols,
which later became raw materials for the creation of a variety of
goods. This is especially true of the Spondylus shell and the objects
created from this mollusk. These objects serve as inspiration for
representation in literature, fine art, and crafts, and continue to live
on among us despite the passage of time. This is also true of the
Strombus snail, used today as a musical instrument in some festivals,
surviving through time and space.
Keywords: mullu, symbol, spondylus, strombus, meaning.
Introducción
La simbolización de los elementos naturales ha constituido
una constante en las sociedades prehispánicas andinas, donde obje-
tos extraídos del medio marino, como las conchas del género Spondy-
lus y los caracoles del género Strombus, adquirieron significados
complejos y multifacéticos dentro del sistema ritual y social. Estas
especies, trabajadas o utilizadas en su forma natural, conforman lo
que se conoce como objetos malacológicos “mullu”,
2
cuya función
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
54
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
2 Mullu, es el vocablo utilizado en el área andina para designar a todos los objetos realizados
en concha, especialmente los elaborados en el género Spondylus. y por extensión a todos los
objetos realizados en conchas y caracoles (Guáitara, R. (2023) La producción, tipología y co-
mercio de los bienes malacológicos en las culturas prehispánicas ecuatorianas [Tesis doctoral].
Universidad Complutense de Madrid. https://hdl.handle.net/20.500.14352/102896., p. 519)
trascendió lo utilitario para integrarse en prácticas rituales, ceremo-
niales y de intercambio, articulando nociones de fertilidad, lluvia,
prestigio y poder simbólico. El presente estudio se centra en el aná-
lisis del valor simbólico y mágico del “mullu”, como objeto-símbolo,
destacando su rol en las prácticas mágico-religiosas, su circulación
en redes de intercambio regional, y su persistencia semiótica en con-
textos contemporáneos andinos.
Bienes simbólicos
Para entender en lo posible, por qué fueron realizados tantos
objetos malacológicos llamados “mullu” por las culturas prehispáni-
cas ecuatorianas, vamos a empezar
mencionando que estos bienes
pertenecen al grupo de los llamados bienes simbólicos, o como los
llama Marc Augé, símbolo-fetiche-objeto, definidos como una mate-
rialización de un símbolo en algo concreto, en una cosa.
3
Los símbolos forman parte de las sociedades humanas, esto
es: fuera del mundo del ser humano, los símbolos no existen, en el
mundo natural, donde no interviene el hombre, no se personifican
por sí mismos.
4
Este autor analiza las valvas y objetos malacológicos encon-
trados en excavaciones arqueológicas, pertenecientes al occidente
del México preshispánico, determinando dos características que de-
finen a los objetos como simbólicos o símbolo-objeto:
La primera, que las conchas dejaron el mundo natural para
entrar al mundo social por acción del ser humano; ello, se evidencia
en las ofrendas de tipo malacológico encontradas en las tumbas pre-
hispánicas, manteniendo la forma natural del molusco y cargadas
de significado por sus propias características intrínsecas: color, du-
reza, brillo, forma.
La segunda característica es que el hombre modifica estos
moluscos para crear otros objetos, que recibirán otra carga siginifi-
cativa de la que poseían cuando solo eran bienes naturales.
5
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
55
3 Augé, M. (1998). Dios como objeto. Símbolos-cuerpos-materias-palabras. Barcelona: gedisa
editorial, p. 30.
4 Gómez, L. (octubre de 2007). Los colores de las conchas marinas en el antiguo occidente de
México. El caso del Posclásico. Revista Mexicana de Biodiversidad, 78, 41-59. Obtenido de
http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=42509906, p. 52.
La diada concha Spondylus y caracol Strombus
Para nuestro estudio, la aparición de caracoles Strombus y
valvas de conchas Spondylus sin modificación alguna, en los inicios,
en la cultura Valdivia en la fase Temprana, donde se reporta un ritual
con la Spondylus representando la fertilidad femenina y Strombus re-
presentando la fertilidad masculina; conformando una díada, que
será muy difundida desde esta época, por toda el área andina;
6
nos
muestran este primer principio para considerar a los moluscos como
bienes simbólicos, en donde han salido de su entorno natural por ac-
ción del ser humano para entrar al mundo social, formando parte de
las ofrendas; su uso luego debió ser aceptado y normalizado, razón
por la cual, en primera instancia no fue transformado el exoesqueleto
y se mantuvo la forma original, ya que debieron de admirar y respetar
las características propias de los moluscos, como el color, la dureza,
las formas, la morfología, permitiendo que dichas particularidades
del exoesqueleto sean aceptadas y respetadas, y a la vez cargando de
significaciones a los moluscos. Luego, estas conchas y caracoles serán
intervenidos por el hombre, indicando el mismo hecho de trasfor-
mación de la materia prima que están comunicando algo; aquí los
exoesquetos dejan de serlo, para convertirse en otra cosa, a su vez
cargándose de más significaciones, como pueden ser máscaras, pec-
torales, brazaletes, entre otros objetos.
A esto, se complementa lo que propone James Frazer en su
obra la Rama Dorada, donde hace mención de manera especial a la
magia y a la religión, indicando que la magia posee dos clases: la
magia homeopática o imitativa, que es la que indica que lo semejante
produce lo semejante, en donde el mago puede producir el efecto
que quiera con tan solo imitarlo, y la otra, la magia que se llama de
contagio o contacto, que hace referencia a que todo lo que se haga
con un objeto material afectará de igual manera a la persona que es-
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
56
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
5 Ídem.
6 Marcos, J. (2005). Los pueblos navegantes del Ecuador prehispánico. Quito: Ediciones Abya-
Yala, p.168-169; Quinatoa, E. (2016). Culturas Ancestrales Ecuatorianas. Culturas Ancestrales
Ecuatorianas. Quito, Pichincha, Ecuador: Universidad Tecnológica Equinioccial. Obtenido de
https://studylib.es/doc/6757259/materia--"culturas-ancestrales-ecuatorianas"-estelina, p. 22;
Gutiérrez, A. (2002). Dioses, Símbolos y Alimentación en los Andes. Quito: Abya-Yala, p. 49.
tuvo en contacto con dicho objeto.
7
Habiendo aclarado esta doble ti-
pología, Frazer, define la magia como una equivocada aplicación de
los más simples y elementales procesos de la inteligencia, esto es, el
uso de ideas en torno a lo semejente y lo cercano, considerándolo un
ejercicio espontáneo de la mente.
8
De esto, se desprende que la magia
es una práctica general en todos los pueblos, utilizada en primera
instancia para adquirir alimentos, cuyos provevedores, ya fuesen
pescadores, agricultores, o cazadores, acudían a prácticas mágicas
9
para obtener el alimento. Por su parte, Bronislaw Malinowski pro-
pone otros ejemplos de acuerdo a su investigación en las islas Tro-
briand, mencionando algunas actividades de subsistencia donde era
fundamental el uso de la magia: para plantar el ñame en los huertos
o para pescar ciertos peces peligrosos como el tiburón.
10
Esto queda
comprobado con el uso ritual de la díada Spondylus-Strombus desde
la época de Valdivia Temprano Fase II, donde utilizaban estos dos
moluscos para rituales con fines agrícolas.
11
La Concha Spondylus y el Caracol Strombus: sus atributos
La concha Spondylus ha recibido varios atributos: uno de
ellos, el ser considerada como un propiciador de las lluvias, rito que
se originó entre el cabo de San Lorenzo y la Punta de Santa Elena en
la costa ecuatoriana.
12
En relación a ello, Frazer nos brinda unos
ejemplos para atraer la lluvia que podrían ayudar a entender el uso
de esta concha Spondylus; entre la etnica de los dieri de la Australia
central, en temporadas de sequías, evocan a sus espíritus llamados
mura-muras, para que les otorgen poder y asi producir la lluvia, con-
siderando que las nubes son unos cuerpos en donde nace la lluvia;
el procedimiento que utlizan para sacar el agua de las nubes consiste
en cavar un agujero en la tierra de cuatro metros de largo por tres
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
57
7 Frazer, J. (1981). La Rama Dorada. Magia y religión. Madrid: EDICIONES F.C.E. ESPAÑA,
S.A, pp. 33-34.
8 Frazer, J. “La Rama Dorada...cit., p. 81.
9 Frazer, J. “La Rama Dorada...cit., p. 89.
10 Malinowski, B. (1948). Magia, Ciencia y Religión. Planeta Angostini, p. 52
11 Marcos, J. “Los pueblos navegantes del Ecuador prehispánico…cit., p. 120
12 Marcos, J. “Los pueblos navegantes del Ecuador prehispánico…cit., p. 139
metros de ancho, y encima construyen una especie de choza cónica
con troncos y ramas; en este sitio un anciano influyente de la tribu
sangra con un cuchillo de perdernal los antebrazos de dos hechice-
ros, que han recibido inspiración de los espíritus; la sangre empieza
a caer sobre los hombres de la tribu que están ubicados dentro de la
choza, y en ese mismo instante los hechiceros sangrados lanzan plu-
mas al aire, quedando algunas flotando, mientras otras se pegan a
los cuerpos ensangrentados. Aquí la sangre representa a la lluvia y
las plumas a las nubes.
13
Otro ejemplo que nos brinda este autor para atraer la lluvia
es el que ocurre en la isla de Java, donde dos hombres se golpean
mutuamente las espaldas hasta que se provocan una hemorragia y
la sangre cae al suelo. Aquí, la sangre fluyendo representa la lluvia,
y con este método creen que provocarán que caiga la lluvia en la tie-
rra.
14
En estos dos ejemplos, la sangre, y sobre todo su color rojo, re-
presenta la lluvia: ello nos interesa particularmente, debido a que,
como sabemos, el color de la concha Spondylus princeps (Figura 1) va
de los tonos anaranjados al rojo coral intenso.
15
Ello sugeriría una
lectura parecida para interpretar el uso tan frecuente y preferencial
entre las culturas andinas de la concha Spondylus princeps, sobre las
otras especies.
Podríamos concebir entonces el color rojo como el color del
líquido vital, esto es, la sangre es el liquido vital del cuerpo humano
y a su vez en las culturas antiguas la sangre representa al agua, que
es el liquido vital para vivir. Esta carga que le dan al color rojo y por
ende a las conchas rojas de Spondylus princeps constituye el valor sim-
bólico que adquieren las conchas. Y como todos los pueblos andinos
necesitan del agua como elemento vital, necesitarán también de un
objeto que represente simbólicamente este elemento.
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
58
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
13 Frazer, J. “La Rama Dorada...cit., p. 92.
14 Frazer, J. “La Rama Dorada...cit., p. 93.
15 Hocquenghem, A. M. (2010). El Spondylus princpes y la Edad de bronce en los Andes cen-
trales: Las Rutas de Intercambios. Syllaba Press, 176, p. 2.
Figura 1- Valva de concha Spondulys princeps
Fotografía tomada de Worms
16
(2025)
Siguiendo con el atributo de ser pripiciador de la lluvia la
concha Spondylus; el mismo Frazer nos brinda otro dato interesante
que hace referencia a ciertos animales usados para propiciar las llu-
vias. Así, tenemos unos ejemplos: la tribu Anula de Australia sep-
tentrional asocia un ave con la lluvia llamándolo pájaro lluvia, y por
ende el hombre que tenga como tótem esta ave, podrá hacer llover.
En la isla de Java, para producir lluvia, llevan en procesión y con
música dos gatos macho y hembra y los bañan. Los wagogos de Tan-
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
59
16 WoRMS es el Registro Mundial de Especies Marinas (WoRMS) siglas en inglés, cuya función
es proporcionar una lista completa y autorizada de nombres de organismos marinos, incluida
información sobre sinonimia, así como el nombre del taxónomo, y características de la espe-
cie. Si bien la prioridad de WoRMS es brindar los nombres válidos, se incluyen otros nombres
en uso para que este registro pueda servir como guía para interpretar la literatura taxonó -
mica. El contenido de WoRMS, está controlado por expertos taxonómicos y temáticos, no
por administradores de bases de datos. WoRMS, cuenta con un sistema de gestión editorial
donde cada grupo taxonómico está representado por un experto que tiene autoridad sobre
el contenido y es el responsable de controlar la calidad de la información. Su página web es
https://www.marinespecies.org.
zania sacrifican aves negras, ovejas negras, y demás reses negras en
las sepulturas de sus antepasados, para propiciar la lluvia. En África,
los matabeles, con el mismo fin, sacrificaban un buey de color negro,
del cual utilizaban la sangre y la hiel. Los garos de Assam en la India,
en temporadas secas, ofrecen una cabra negra en la cima de una
montaña. En la mayoría de estos ritos para hacer llover interviene el
color negro del animal, el cual se considera como emblema de las
nubes que es el lugar donde se encuentra la lluvia.
17
Incluyo estas referencias a usos simbólicos asociados a ani-
males porque para nuestro caso de estudio se utilizaron las conchas
y caracoles, que pertenecen a uno de los grupos más grandes del
Reino Animal, como es el filo de los moluscos, para propiciar la llu-
via y sobre todo obtener agua. Ciertos datos en las fuentes etnohis-
tóricas apoyan tales usos de estos seres vivos en el área andina,
donde describen que los indígenas utilizaban las conchas para ofren-
darlas en las fuentes y manantiales, debido a que las conchas se con-
sideraban hijas del mar.
18
Para el área prehispánica mesoamericana, Suárez menciona
que, de acuerdo a sus análisis, en algunos códices se señala que las
conchas y caracoles poseen una fuerte carga simbólica por estar aso-
ciados con el agua pero sobremanera con el mar.
19
También a los mo-
luscos se los admiraba por sus formas extrañas y por ser
considerados receptáculos divinos, donde vivían los dioses o seres
que protegían el agua.
20
En este sentido, es evidente el uso de anima-
les para ritos de obtención del agua. Aquí podemos señalar que el
uso de las conchas, como pertenencias del mundo acuático, reafirma
la idea del agua. Blower afirma, en efecto, que, siendo las conchas
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
60
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
17 Frazer, J. “La Rama Dorada...cit., p. 100-101
18 Cobo, B. ([1653] ed. 1892). Historia del Nuevo Mundo. Tomo IV. (T. I, Trad.) Madrid, España:
Atlas, Cap. XXII: p. 85; Acosta, J. d. ([1590] ed. 2008). Historia Natural y Moral de las Indias.
Madrid: CSIC Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Obtenido de https://elibro.
net/es/ereader/universidadcomplutense/41396?page=1. Cap. XVIII: p. 160, 161; Murúa,
M. D. (ed. 2001). Historia General del Perú. (M. Ballesteros, Ed.) Madrid: Dastin; Libro Se-
gundo; Cap. XXVII: p. 409
19 Suárez, L. (2001). Los moluscos en el Tonalámatl de Aubin. En Y. G. Torres, Animales y plantas
en la cosmovisión mesoamericana (págs. 159-191). México D.F: Conaculta – Inah, p. 159
20 Carrión, R. (2005). El culto al agua en el antiguo Perú. Lima: Instituto Nacional de Cultura de
Perú, p. 82
hijas del mar, tienen la capacidad de transferir agua cuando son sa-
crificadas en las fuentes.
21
Para redondear esta idea de la concha Spondylus como pro-
piciadora de la lluvia, se debe hacer mención al fenómeno natural
conocido con las siglas de ENOS,
22
que hace referencia al Fenómeno
del Niño, en donde se calientan las aguas del océano Pacífico y tam-
bién se producen las lluvías, lo que provoca un aumento de Spondy-
lus princeps en la Bahía de Santa Elena.
23
Hay que recordar que la
concha Spondylus se desarrolla en aguas cálidas, y, en este sentido,
los valdivianos debieron conocer este fenómeno y sobre todo saber
que cuando aumentaban las Spondylus, es porque también venían las
lluvias. Es así como este objeto se convirtió en símbolo de la lluvia
desde el Formativo Temprano en los Andes septentrionales.
El otro atributo que recibió la concha Spondylus princeps fue
el de la fertilidad, que se le debió otorgar por su forma anatómica
interna, similar a los labios de una vulva o genitales de una mujer,
24
encerrada en unas espinas.
25
A esto se añade que la vulva está rela-
cionada con el nacimiento, con la generación y la fertilidad;
26
esto le
otorga pues una asociación a lo femenino, por el hecho de que la con-
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
61
21 Blower, D. (2001). Las múltiples facetas del mullu: mucho más que una concha Spondylus.
Revista de Arqueología del Área Intermedia (3), 25-51, p. 36.
22 ENOS = El Niño Oscilación del Sur.- corresponde a un evento climático natural que se desar-
rolla en el océano Pacífico ecuatorial central. La fase cálida de ENOS, conocida como “el
Niño”, se manifiesta principalmente por un aumento de la Temperatura Superficial del Mar
(TMS) y una disminución de los vientos Alisios en las costas orientales del océano Pacífico.
Estas condiciones anómalas generan fuertes precipitaciones y cambios notables en el clima
y las pesquerías, tanto en los países ribereños del Pacífico sudoriental como en otras partes
del mundo. La fase inversa o fría de ENOS, conocida como “la Niña”, se caracteriza por pre-
sentar TSM más frías de lo normal, intensificación de los vientos Alisios en el este del océano
Pacífico y períodos de sequía (Maturana, Bello, & Manley, 2004:13).
23 Marcos, J. “Los pueblos navegantes del Ecuador prehispánico…cit., p. 142.
24 Echeverría, J. (2017). El intercambio prehispánico en la Sierra Norte del Ecuador a la luz del
trueque colectivo que se realiza en el cantón San Pedro de Pimampiro. International Journal
of South American Archaeology IJSA(11), 1-18. Obtenido de http://www.ijsa.syllaba
press.us, p. 11; Echeverría, J. (2021). En N. Benítez, M. Posso, J. Echeverrá, M. Naranjo, A.
Maldonado, & R. Cevallos, El ritual funerario desde la cosmovisión del pueblo kichwa de
Otavalo y Cotacachi (págs. 23-65). Ibarra: Universidad Técnica del Norte, p. 27.
25 Marcos, J. (1986). Intercambio a la larga distancia en América: El caso del Spondylus. En J.
Marcos, Arqueología de la costa ecuatoriana. Nuevos enfoques (págs. 197-206). Quito: Cor-
poración Editora Nacional. Biblioteca Ecuatoriana de Arqueología, p. 198.
26 Blower, D. “Las múltiples facetas del mullu…cit., p. 38.
cha Spondylus se parece al órgano reproductor femenino, donde se
crea la vida, y se le otorga así este carácter genérico de mujer.
Como podemos desprender de estos aspectos, la concha
Spondylus princeps se encuentra cargada de simbolismos: por un lado
su color rojo, por otro, su función en la naturaleza al aparecer cuando
van a producirse las lluvias, y finalmente por su forma interna simi-
lar al órgano reproductor femenino denotando la fertilidad; aspectos
que han otorgado de carga simbólica a este objeto, justificando la
gran cantidad y variedad de objetos producidos en esta especie, con-
vertiéndola en un producto exótico y de gran demanda por todo el
área andina.
Mientras tanto, en lo relacionado al caracol Strombus, que es
el otro molusco, el opuesto complementario a la concha Spondylus,
en este ritual de propiciar la lluvia, aparece en forma de trompeta.
Se lo considera como símbolo de lo masculino, la virilidad,
27
esto se
debió posiblemente a la forma fálica que presenta el exoesqueleto y
porque era considerado como el elemento encargado de la fecunda-
ción de la matriz terrestre femenina,
28
además, utilizado en: fiestas
religiosas, en la guerra, en ceremonias, en funerales, en los sacrificios,
en la vida cotidiana
29
y sobre todo para propiciar la lluvia con su so-
nido a través de trompeta.
Los sonidos producidos con ayuda de los grandes caracoles
marinos estuvieron presentes en el Antiguo Ecuador desde el For-
mativo Temprano (3500 a.C.),
30
tanto en el Litoral como en la Región
Sierra. Hay sonidos que acompañan a las danzas y rituales y sonidos
que sirvieron para la comunicación a corta, mediana y larga distan-
cia, especialmente para convocar, advertir o declarar la guerra.
Para ahondar en este molusco, en lo relacionado a los usos
como una trompeta, nos vamos a remitir a un dibujo de
la Nueva cró-
nica y buen gobierno, de Huamán Poma de Ayala [1615], en donde se
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
62
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
27 Marcos, J. “Intercambio a la larga distancia en América...cit., p. 198.
28 Quinatoa, E. (2016). Culturas Ancestrales Ecuatorianas. Culturas Ancestrales Ecuatorianas.
Quito, Pichincha, Ecuador: Universidad Tecnológica Equinioccial. Obtenido de https://stu-
dylib.es/doc/6757259/materia--"culturas-ancestrales-ecuatorianas"-estelina, p. 32.
29 Suárez, L. (2010). La joyería de concha de los Dioses Mexica. México D.F: Instituto Nacional de
Antropología e Historia, p. 72.
30 Marcos, J. (1986). Arqueología de la Costa ecuatoriana: nuevos enfoques. Biblioteca Ecuatoria na
de Arqueología. Guayaquil: ESPOL & Corporación Editora Nacional, p. 65.
representa a un hombre llevándose un caracol a la boca para hacerla
sonar: “
/352/ Coreon maior i menor Hatun chasqui churu mullo chas-
qui curaca”.
31
(Figura 2). El texto explica el oficio de correón, así:
/353/ Coreón Hatun chasqui, churo mullo chasqui. Estos chasqueros go-
bernaban este reino. Era hijo de curaca fiel y liberal, tenía una pluma
quitasol de blanco en la cabeza y [la] traía por que le viese de lejos el
otro chasque. Traía su trompeta pututu para llamar, para que estuviera
aparejado llamándolo con la huaillaquepa y por arma traía chambi y hua-
raca. Este chasquero se pagaba del inca y comía del depósito del inca. El
churu chasque estaba puesto de media legua, por que fuese a la ligera
(dicen que el caracol de hacia Nuevo Reino, que llaman Tumi, llegaba
vivo al inca al Cuzco).
32
La representación de este personaje encierra en sí dos aspec-
tos importantes para esta investigación, por un lado menciona el tér-
mino churu,
33
que hace referencia a los caracoles. En este dibujo del
cronista, el personaje representado como es el mensajero, el correo o
chasqui, se encuentra tocando el churu o caracol a manera de trom-
peta. Cuando adquiere tal uso, se lo conoce con el nombre de pututo
34
o huaillaquepa. Anuncia así el chasqui su llegada, como dice la cita
arriba transcrita. Por otro lado, también se menciona el término mullu
en el título del dibujo, que hace referencia a las conchas. Aquí indica
que la concha se traía desde Tumi, que es Tomebamba, la que fue la
otra capital inca en el territorio del actual Ecuador. Cuando dice que
incluso llegaba viva a Cuzco, en sí se está refiriendo a la concha Spon -
dylus. En este sentido, este personaje de la figura 2, está cargado de
una doble significación, por una parte en sus atributos de chasqui
lleva el caracol=churu para anunciar su llegada, y por otro lado, es
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
63
31 Huamán Poma de Ayala, F. (ed. 2015). Nueva crónica y buen gobierno. II. Galería ilustrada
de Huamán Poma Perú Antiguo y Perú Colonial. Lima: Perú Color Servicios Generales EIRL.
p. 350, dibujo 138.
32 Huamán Poma de Ayala, F. (ed. 2015). Nueva crónica y buen gobieno III. Versión modern-
izada y notas de Carlos Araníbar. “El libro más importante que se ha escrito en el Perú”.
Lima: Perú Color Servicios Generales EIRL p.130.
33 Churu.- Caracol, (Diccionario Quechua-Espanol-Quechua, 2005: p. 78).
34 Pututo, kipa, trompeta.- se denomina pututo o kipa al instrumento de viento que se realizaba
con caracoles marinos grandes, para que pudiera emitir un sonido muy potente; este instru-
mento musical fue utilizado en la guerra, en las ceremonias y en las festividades de las cul-
turas prehispánicas (Echeverría, 2011:104).
el encargado de realizar esa actividad de transportar las con -
chas=mu llu a su destino.
Por lo cual coincido con Chantal Caillavet
en lo refrente a que este personaje es el correo
35
de la concha Spondy-
lus.
Figura 2. «Coreon maior i menor hatun chasqui churu mullo chasqui curaca»,
tomado de Huamán Poma de Ayala, ([1615] ed. 2015, t. II, Galeria Ilustrada:145).
Adicional a esto, es importamte mencionar varias referen-
cias, que se encuentran en los datos etnohistorico; uno de ellos llama
la atención, en la época de los inkas, cuando se producia un eclipse
lunar, se realizaba lo siguiente:
Al eclipse de la Luna, viéndola ir negreciendo, decían que enfermaba
la Luna, y que si acababa de oscurecer se había de morir y caerse del
cielo y cogerlos a todos debajo y matarlos, y que se había de cabar el
mundo. Por este miedo, en empezando a eclipsarse la Luna, tocaban
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
64
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
35 Caillavet, C. (2000). Etnias del Norte Etnohistoria e Histroia del Ecuador. Quito: Ediciones
Abya-Yala. p. 94.
trompetas, cornetas, caracoles y atabales y atambores y cuantos instru-
mentos podían haber que hiciesen ruido…
36
Como se evidencia lo que antecede, hace referencia a la im-
portancia que tenían los caracoles, los cuales en su mayoría se usaron
como trompetas, sobre todo para acontecimientos importamtes de
la vida de los pueblos ancestrales.
La magia y su intervención en la elaboración de los objetos mala-
cológicos “mullu”
De acuerdo a las investigaciones de Malinowski, la magia,
interviene en la elaboración de objetos artísticos, siendo usada por
los pueblos de Melanesia en la elaboración de unas esculturas reali-
zadas en marfil y madera. Aquí la magia brindaba una fuente de ins-
piración y buena factura a los objetos.
37
¿Se concebiría este principio
de la magia también para la elaboración de objetos malacológicos
“mullu”, motivo de esta investigación? Pensaría que sí, debido a la
belleza y exquisitez que reflejan algunos de los objetos, como por
ejemplo las máscaras y cajas de llipta,
38
en donde crear un objeto a
partir de otro ya es un acto de magia y de un conocimiento empírico
al que el propio Malinowski, denomina experiencia,
39
la cual estuvo
presente al igual que la magia.
Por otro lado, la magia también interviene en el comercio,
como sucede en el intercambio llamado el Kula, por parte de las tri-
bus de las islas Trobriand. Consistía en el canje de dos objetos reali-
zados en conchas a manera de brazaletes llamados mwali en concha
de color blanca, y collares realizadas en concha Spondylus denomi-
nados soulawa de color rojo; los cuales eran intercambiados entre dos
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
65
36 Garcilaso de la Vega, I. ([1609] ed. 1976). Comentarios reales de los Incas, Tomo I. Caracas: Fun-
dación Biblioteca Ayacucho, Libro Primero; Cap. XXIII, p. 107.
37 Malinowski, B. “Magia, Ciencia y Religión…cit., p. 52.
38 Cajas de llipta, se denominan cajas de llipta o llipteros a los recipientes que contienen la cal
para masticar la sagrada hoja de coca; estos objetos se encuentran realizados en cerámica,
lítica, metales, en conchas y caracoles (Guáitara, R. (2023) La producción, tipología y comercio
de los bienes malacológicos en las culturas prehispánicas ecuatorianas [Tesis doctoral]. Universidad
Complutense de Madrid. https://hdl.handle.net/20.500.14352/102896., p.436)
39 Malinowski, B. Magia, Ciencia y Religión…cit., p. 6.
tribus. A estos objetos Malinowski, los denomina objetos ceremonia-
les, debido a que no se utilizaban, es decir no se vestían, o colocaban
en el cuerpo, sólo se los empleaba para esta ceremonia de intercam-
bio y temporalmente cumpliendo como instrumentos mágico-reli-
giosos.
40
Este canje del Kula sólo se produce entre personas que
pertenecen a una asociación, no todos intervienen en este proceso.
Los objetos se intercambiaban en sentido circular, esto es, los
collares van en sentido de las agujas del reloj y los brazaletes en sen-
tido contario, aquí los brazaletes se reciben con la mano izquierda y
los collares con la mano derecha,
41
vemos que todo este intercambio
Kula, posee un orden en su proceso. La tenencia de estos bienes, así
sean sin uso utilitario, le otorga una satisfacción personal, al socio y
a toda la comunidad a la que pertenece, con el sólo hecho de ternerlo,
como si se tratase de un trofeo, el poseer el Kula.
42
¿Pero dónde radica
la magia en este intercambio? la magia esta presente en la fabricación
de las canoas para lo cual realizan ritos de magia para pedir que
éstas, sean rápidas, sólidas y seguras; también se hacen ritos para
contrarrestar los peligros que puedan ocurrir en la navegación y el
más importante rito mágico es el llamado mwasila o magia Kula, que
es la que se aplica ditectamente sobre la mente de la persona que in-
terviene en este proceso, volviéndolo amable, con criterio y con
ganas de hacer obsequios de kula.
43
¿El comercio de la concha Spondylus en el área andina, debió
incluir la magia también? Totalmente, el poseer un objeto como la
concha Spondylus con toda la carga simbólica que ya se mencionó y
a partir de ella crear otros objetos, como las cuentas principalmente,
debieron poseer ritos propios, los cuales debieron estar presentes
desde la recolección de la materia prima, en la fabricación de los ob-
jetos y para el comercio de estos; pero lamentablemente, no hay re-
gistros o datos que nos ayuden a comprender estos procesos, razón
por lo cual se incluyen estos antecedentes, que hacen pensar que este
factor de la simbología, es el motor principal para la elaboración de
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
66
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
40 Malinowski, B. “Magia, Ciencia y Religión…cit., p. 102
41 Malinowski, B. “Magia, Ciencia y Religión…cit., p. 105
42 Ídem.
43 Malinowski, B. “Magia, Ciencia y Religión…cit., p. 113
tal cantidad de bienes malacológicos, así como en el intercambio del
Kula, que detrás de esta ceremonia hay toda una institución compleja
para culminar con éxito este evento, así mismo, pasaría con el tráfico
del mullu.
Las personas y las vestimentas cargadas del valor simbólico
A todo esto es importante incluir a las personas que en épo-
cas prehispánicas, llevaban en sus vestimentas objetos cargados de
este valor simbólico del que hemos hablado; como es el personaje
llamado chamán. El cual es un miembro más del grupo humano al
que pertenece, que por su elección y por presentar una crisis psico-
lógica personal, adquiere ciertos poderes y a esto se suma que debe
poseer conocimientos relacionados con el uso de elementos de la na-
turaleza.
44
A este personaje Frazer, los denomina el “hacedor de llu-
vias”, quien es el encargado de hacer los ritos necesarios para
obtener el agua, y sus métodos o acciones están casi siempre limita-
dos a la magia imitativa, es así que si desean hacer que llueva, imitan
la acción salpicando agua o simulando las nubes.
45
En una aldea de
Dorpar en Rusia, este personaje asperjeaba agua con una rama en
todos los lados; en Halmahera una isla al oeste de Nueva Guinea, el
hacedor de lluvia, sumerge la rama de un árbol especial en el agua,
luego esparcía el agua en el suelo; los indios omaho de Norteamérica,
para pedir lluvia, llenan una vasija de agua y bailan a su alrededor
luego uno de ellos bebe agua y luego la escupe al aire imitando la
lluvia.
46
Como podemos entender estos ejemplos ofrecidos por Fra-
zer, nos indican el uso de la imitación en todos los casos. Considero
que en nuestras culturas prehispánicas, sobre todo en la cultura Jama
Coaque del periodo de Desarrollo Regional, en donde las figurillas
antropomorfas cerámicas, presentan vestimentas con incrustaciones
de caracoles, a lo que Gutiérrez, las ha denominado como chamá-
nes-sacerdotes de la lluvia, que de acuerdo a su representación, las
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
67
44 Gutiérrez, A. (2011). El Eje del Universo Chamánes, sacerdotes y religiosidad en la cultura
Jama Coaque del Ecuador Prehispánico. Madrid: Ministerio de Cultura, Secretaría General
Técnic. Subdirección General de Publicaciones, Información y Documentación, p. 79
45 Frazer, J. “La Rama Dorada...cit., p. 90
46 Ídem.
ha clasificado en dos tipos: chamanes de la lluvia y chamanes sacri-
ficadores de la lluvia.
Las chamánes de la lluvia pueden estar de pie o sedentes, con
un cuerpo proporcionado, pueden presentar pintura postcocción azul
y verde, pueden poseer o no un poncho de color azulado con incrus-
taciones de caracoles del género Oliva sp., un tocado con caracoles del
género Fasciolaria sp, un bezote de forma triangular, orejeras circula-
res, clavos faciales, collares de cuentas que podrian ser de mullu o me-
tálicas, sartas de cuentas en las muñecas y tobillos, nariguera de
forma esférica o circular, con un pectoral que podría ser de la especie
Pinctada mazatlanica, un cinturon, una bolsa chamánica en la mano
derecha y un bastón en la mano izquierda, indicando que se trataría
de un chamán en inicio del ritual para propiciar la lluvia
47
(Figura 3).
Figura 3.- Chamán de la lluvia cultura Jama Caoque
Fotografía tomada de Gutiérrez (2011)
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
68
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
47 Gutiérrez, A. “El Eje del Universo Chamánes, sacerdotes y religiosidad en la cultura Jama
Coaque…cit,., p. 92
Los chamánes sacrificadores estan representados de pie y son
recipientes contenedores, presentan pintura postcocción roja en el
cuerpo, sus extremidades son cortas por la presencia de acondropla-
sia, la uña del dedo pulgar es muy grande, poseen un poncho de
color azulado con incrustaciones de caracoles del género Oliva sp.,
un tocado con caracoles del género Oliva sp., no poseen bezote, ore-
jeras circulares, collares de cuentas que podrían ser de mullu o me-
tálicas, sartas de cuentas en las muñecas y tobillos, nariguera de
forma esférica o circular, no poseen pectoral, con un cinturón
48
(Fi-
gura 4)
Figura 4. Chamán-sacrificador, cultura Jama Coaque
Fotografía tomada de Gutiérrez (2011)
Como se puede evidenciar, estos dos personajes, tanto el cha-
mán de la lluvia como el chamán-sacrificador, presentan en sus ves-
timentas objetos cargados de magia, como son los caracoles que
reafirman el poder de quien lo viste. Por otro lado, el chamán –sa-
crificador, quien posee pigmentación de color rojo, el color del lí-
quido vital del agua y la sangre, es el encargado de realizar los
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
69
48 Gutiérrez, A. “El Eje del Universo Chamánes, sacerdotes y religiosidad en la cultura Jama
Coaque…cit,., p. 96
sacrificios de sangre,
49
pero que en conjunto son las dos personas,
que intervienen para que se realice el ritual del agua. Cabe recalcar
que aquí estos personajes son masculinos y llevan caracoles, como
ya se mencionó anteriormente, el caracol representa lo masculino,
lo viril, aquí queda reafirmado este hecho.
Otro aspecto importante de incluir sobre las vestimentas car-
gadas de simbolismo, son las vestiduras rituales realizadas con con-
chas Spondylus del género princeps y calcifer, placas de Pinctada
mazatlanica y caracoles Prunum (Figura 5), encontrados en las tumbas
de la cultura la Florida en Quito. Asi mismo Molestina, quien excavó
este sitio de la sierra ecuatoriana, menciona que estos géneros utili-
zados para la confección de las vestimentas, muestran no solo el uso
de objetos de carácter exótico, sino también la inclusion de éstos en
el pensamiento religioso; que se expresa a tráves de los colores así:
las cuentas de color rojo de la concha Spondylus princeps, estarían re-
presentando a la sangre como liquido vital y los caracoles Prunum de
color verde, representarían la fertilidad en este caso al agua.
50
Como
podemos desprender de estos bienes malacológicos mullu, poseen
un gran carga simbólica, asociada a la lluvia y por ende al agua.
Figura 5. Representación de la vestimenta en
mullu, cultura La Florida
Fotografía tomada de la página web del Instituto Metropolitano de
Patrminio de Quito (2025)
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
70
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
49 Gutiérrez, A. “El Eje del Universo Chamánes, sacerdotes y religiosidad en la cultura Jama
Coaque…cit,., p. 98
50 Molestina, M. “El pensamiento simbólico de los habitantes de La Florida (Quito-Ecuador)”,
Usos actuales y simbología de los objetos malacológicos “mullu”
Ahora, para llegar a un mejor desenlace en esta investiga-
ción, mostraremos algunos ejemplos actuales de usos simbólicos de
la materia prima malacológica y la simbología que poseía en épocas
prehispánicas:
Se ha utilizado a la concha Spondylus como símbolo de paz
entre Ecuador y Perú,
51
paz que se selló en el año 1999. El uso de este
símbolo marca la relación que han mantenido estos dos territorios
desde épocas pasadas.
En el Ecuador, para incentivar el turismo, se nombró como
“ruta del Spondylus” al perfil costanero donde se ubican todas sus
playas, desde la provincia de Esmeraldas al norte hasta la provincia
de Santa Elena en el sur.
52
En la Literatura, el poeta chileno Pablo Neruda, cuando trata
sobre los objetos naturales en sus obras,
53
incluye en una de sus poe-
sías a las conchas y caracoles. Concretamente, en el cuarto verso de
la poesía titulada Mollusca Gongorina, menciona la concha Spondylus:
… [..] Saqué del mar, abriendo las arenas,
la ostra erizada de coral sangriento,
spondylus, cerrando en sus mitades
la luz de su tesoro sumergido,
cofre envuelto en agujas escarlatas,
o nieve con espinas agresoras…. […]
54
También aparece en la letra escrita por Rafael Núñez del
himno del cantón Puerto López provincia de Manabí en Ecuador, en
cuya segunda estrofa se menciona a la concha Spondylus:
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
71
Bulletin de l'Institut français d'études andines [En línea], 35 (3) | 2006, Publicado el 01 junio
2007, consultado el 03 mayo 2019. URL: http://journals.openedition.org/bifea/3931; DOI:
10.4000/bifea.393., p. 384.
51 Lodeiros, C., Santana, J., Jaramillo, A., Soria, G., & Marcos, J. (2018). Breve historia del Spon-
dylusen el Pacífico suramericano:un símbolo que retorna al presente. Interciencia, 871-877,
p. 877.
52 Cabezas, L. (09 de abril de 2016). SCRIBD. Obtenido de Ministerio de Transporte y Obras
Públicas: https://es.escribd.com/document/486704018/RE-Ruta-del-spondylus, p. 1.
53 Sicard, A. (2006). Neruda: la poética de los objetos. Nerudiana, 8-16, p. 8.
54 Lodeiros, C., et al,. “Breve historia del Spondylusen el Pacífico suramericano…cit., p. 876.
II
Con la fe de una ibérica herencia
como el bíblico Pedro, tu gente
lanza redes al mar diariamente
con efluvios de estirpe ancestral.
El spondylus “pan de los dioses”
Agua Blanca reliquia primera,
Machalilla ermita cimera
son joyeles del suelo natal.
55
En la plástica, la pintora guayaquileña Aracely Gilbert, re-
presenta una de las valvas de la concha Spondylus en su obra titulada
“Del mar”, rea lizada en el año de 1947 (Figura 6).
Figura 6. “Del Mar”, óleo sobre lienzo
Fotografías tomada de Oña (1995)
Así también aparecen las valvas de la concha Pinctada mazat-
lanica como soporte de dos pinturas al óleo que representan dos es-
cenas de estilo romántico, ubicadas en la reserva de Arte del Museo
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
72
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
55 Manabí, G. d. (2019). Puerto López. Obtenido de https://www.manabi.gob.ec/sitio2020/can-
tones/puerto-lopez
Pumapungo en Cuenca del Ministerio de Cultura y Patrimonio de
Ecuador (MCYP).
56
(Figura 7).
Figura 7 “Escenas”, óleo sobre concha Pinctada mazatánica
Fotografía de la reserva arqueológica de Arte, Museo Pumapungo, Cuenca, MCYP. (2023)
En la artesanía actual aparece formando parte de la joyería,
en la comuna de Agua Blanca ubicada en el cantón Puerto López, en
la provincia de Manabí en el Ecuador, se organizan en un grupo de
15 mujeres, trabajando la concha Spondylus y madreperla,
57
creando
aretes, collares y demás objetos, para ser vendidos.
En la vestimenta de las mujeres del pueblo kichwa de Ota-
valo, sobrevive el uso del Spondylus, llevan collares o walkas y pulse-
ras o makiwatanas,
58
pero, que poco a poco se va perdiendo por la
sustitución del coral y también por cuentas de color rojo de plástico.
59
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
73
56 MCYP.- Ministerio de Cultura y Patrimonio de Ecuador
57 Medina, R. (24 de julio de 2020). Las conchas spondylus y nácar se convierten en finas bi-
suterías. expreso. Obtenido de https://www.expreso.ec/ocio/cultura/conchas-spondylus-
nacar-convierten-finas-bisuterias-86601.html
58 Quinatoa, E. (2013). Los Otavalos, símbolos, signos y significados de su vestimenta. En
CIDAP, Artesanías de América (págs. 60-68). Cuenca: Centro Interamericano de Artesanías
y Artes Populares, p. 68
En el área de Bolivia, en las llamadas mesas o waxt’as, que son
ofrendas rituales, compuestas por un conjunto de ingredientes que
conforman dones alimenticios para los seres tutelares, brindados por
los pueblos aymaras.
60
Uno de esos ingredientes es el mullu, el cual
se trata de una piedra blanca o grisásea de fácil tallado, que se pre-
senta en polvo o en forma zooomorfa,
61
aquí se ha mantenido el nom-
bre de mullu, el cual fue reemplazado por esta piedra; es evidente el
arraigo de lo simbólico del Spondylus, el cual todavía sigue vigente
en los pueblos andinos.
En la provincia de Imbabura, es común ver a los bebés que
lleven en su muñeca izquierda, lado receptor del cuerpo; un hilo o
una cinta de color rojo, el cual lo colocan las madres a sus hijos, para
protegerlos del mal de ojo, que es una fuerza negativa que portan
las personas con mala energía;
62
este hilo de color rojo representa a
las cuentas de mullu, debido a que actualmente no se consiguen con
frecuencia las cuentas de Spondylus de color rojo. Ahora otro objeto
cumple la función de la concha Spondylus, que ha tomado otro sim-
bolismo, como es el de protección.
En lo relacionado al uso de los caracoles, hoy por hoy se uti-
lizan el género Malea Ringens, y el género Strombus peruvianus los
cuales son utilizados como trompetas, para convocar a la gente, hoy
se lo puede ver todavía en las celebraciones del Inti Raymi o San
Juan. Incluso son vendidos como instrumentos musicales en el taller
Ñanda Mañachi en Peguche (Provincia de Imbabura) para las cele-
braciones (Figura 8).
Inclusive en algunas comunidades indígenas como la de Pin-
llo (provincia de Tungurahua) tocan el churo, como alarma cuando
ven a gente extraña, en sus tierras.
63
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
74
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
59 Jaramillo, H. (1990). Indumentaria Indígena de Otavalo. En I. O. Antropología, Sarance (págs.
127-141). Otavalo: Instituto Otavaleño de Antropología, p. 138-140
60 Fernández, G. (2004). Las mesas rituales. En G. Fernández, Yatiris y ch'amakanis del altiplano
aymara (págs. 121-257). Quito: ABYA-YALA, p. 121
61 Fernández, G. “Las mesas rituales…cit.,, p. 159
62 Echeverría, J. (2017). El intercambio prehispánico en la Sierra Norte del Ecuador a la luz del
trueque colectivo que se realiza en el cantón San Pedro de Pimampiro. International Journal
of South American Archaeology IJSA(11), 1-18. Obtenido de http://www.ijsa.syllaba
press.us, p. 13
63 Echeverría, J. (2021), La comunicación en la época aborigen, en Enrique Ayala Mora, Historia
Como podemos evidenciar, el uso de los caracoles o churos,
no ha cambiado desde épocas prehispánicas, siguen siendo utiliza-
dos como trompetas o pututos, para las celebraciones y fiestas reali-
zadas entre los pueblos y nacionalidaes del Ecuador.
Figura 8. Pututos, géneros Malea Ringens y Strombus peruvianus
Fotografía tomada de la página del Sr. José Luis Fichamba, Taller Ñanda Mañachi, (2025)
Conclusiones
El análisis de los objetos malacológicos “mullu”, especial-
mente de las conchas Spondylus y los caracoles Strombus, revela la
profunda dimensión simbólica que estos materiales adquirieron en
las culturas prehispánicas andinas. Su presencia en contextos ritua-
les, funerarios, artísticos y comerciales demuestra que no fueron sim-
ples adornos o recursos marinos, sino entidades cargadas de
significados vinculados con la fertilidad, la lluvia, la dualidad sexual,
la sacralidad y el poder. La transformación de estos moluscos en ob-
jetos manufacturados no solo implicó un dominio técnico, sino tam-
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
75
social de la comunicación en el Ecuador, Volumen I, Editor: Quito, obtendio de: Corporación
Editora Nacional, Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador, .
bién un proceso de re significación, que integró prácticas mágico-re-
ligiosas, conocimientos empíricos y sistemas de creencias profunda-
mente arraigados.
La díada simbólica Spondylus–Strombus, entendida como una
pareja de opuestos complementarios, expresa con claridad la cosmo-
visión andina basada en la reciprocidad, la complementariedad y la
interacción entre naturaleza y sociedad. Asimismo, su circulación en
amplias redes de intercambio, su incorporación en el atuendo de fi-
guras de poder como los chamanes, evidencia la continuidad y el
valor del “mullu” como símbolo activo.
En definitiva, el uso de la magia estuvo presente en todas las
culturas del mundo y no es extraño que las culturas prehispánicas
ecuatorianas, hayan utilizado y beneficiado de ella, sobre todo
acorde a tres intervenciones que se han analizado: uno para proveer
de alimentos, dos para crear objetos y tres para intervenir en los in-
tercambios de sus productos y todo esto fue gracias a los objetos sim-
bólicos que permitieron estos ritos, indispensables en estas
sociedades como para este caso la concha Spondylus y el caracol
Strombus.
Finalmente, a pesar del tiempo transcurrido, el simbolismo
de la concha Spondylus sigue latente entre nosotros, claro que no con
esa fuerte presencia y carga simbólica como fue en épocas valdivia-
nas, pero a pesar de todo sigue presente, con otros usos, con otras
significaciones, incluso el color rojo del molusco ha tomado prota-
gonismo, como vemos en los ejemplos descritos. Han hecho de este
bien de carácter exótico, de prestigio, siga vivo y perdure en la me-
moria social y colectiva de los pueblos andinos. De igual manera, el
caracol del género Malea ringens, sigue siendo el más utlizado actul-
mente en las celebracioenes indígenas, como trompetas.
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
76
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
Bibliografía
Acosta, J. d. ([1590] ed. 2008). Historia Natural y Moral de las Indias. Madrid: CSIC
Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Obtenido de https://eli-
bro.net/es/ ereader/universidadcomplutense/41396?page=1.
Augé, M. (1998). Dios como objeto. Símbolos-cuerpos-materias-palabras. Barcelona:
gedisa editorial.
Blower, D. (2001). Las múltiples facetas del mullu: mucho más que una concha
Spondylus. Revista de Arqueología del Área Intermedia(3), 25-51.
Cabezas, L. (09 de abril de 2016). SCRIBD. Obtenido de Ministerio de Transporte
y Obras Públicas: https://es.escribd.com/document/486704018/RE-
Ruta-del-spondylus
Caillavet, C. (2000). Etnias del Norte Etnohistoria e Histroia del Ecuador. Quito: Edi-
ciones Abya-Yala.
Carrión, R. (2005). El culto al agua en el antiguo Perú. Lima: Instituto Nacional de
Cultura de Perú.
Cobo, B. ([1653] ed. 1892). Historia del Nuevo Mundo. Tomo IV. (T. I, Trad.) Madrid,
España: Atlas.
Diccionario Quechua-Espanol-Quechua (Segunda ed.). (2005). Cusco: Gobierno Re-
gional Cusco.
Echeverría, J. (2017). El intercambio prehispánico en la Sierra Norte del Ecuador
a la luz del trueque colectivo que se realiza en el cantón San Pedro de Pi-
mampiro. International Journal of South American Archaeology IJSA(11), 1-18.
Obtenido de http://www.ijsa.syllabapress.us
Echeverría, J. (2021). En N. Benítez, M. Posso, J. Echeverrá, M. Naranjo, A. Mal-
donado, & R. Cevallos, El ritual funerario desde la cosmovisión del pueblo ki-
chwa de Otavalo y Cotacachi (págs. 23-65). Ibarra: Universidad Técnica del
Norte.
Echeverría, J. (2021), La comunicación en la época aborigen, en Enrique Ayala
Mora, Historia social de la comunicación en el Ecuador, Volumen I, Edi-
tor:Quito, Obtenido de:Corporación Editora Nacional, Universidad Andina
Simón Bolívar, Sede Ecuador,.
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
77
Fernández, G. (2004). Las mesas rituales. En G. Fernández, Yatiris y ch'amakanis
del altiplano aymara (págs. 121-257). Quito: ABYA-YALA.
Frazer, J. (1981). La Rama Dorada. Magia y religión. Madrid: EDICIONES F.C.E.
ESPAÑA, S.A .
Garcilaso de la Vega, I. ([1609] ed. 1976). Comentarios reales de los Incas, Tomo I.
Caracas: Fundación Biblioteca Ayacucho.
Gómez, L. (octubre de 2007). Los colores de las conchas marinas en el antiguo
occidente de México. El caso del Posclásico. Revista Mexicana de Biodiver-
sidad, 78, 41-59. Obtenido de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=
42509906
Guáitara, R. (2023) La producción, tipología y comercio de los bienes malacológicos en
las culturas prehispánicas ecuatorianas [Tesis doctoral]. Universidad Com-
plutense de Madrid. https://hdl.handle.net/20.500.14352/102896. 605 p.
Gutiérrez, A. (2002). Dioses, Símbolos y Alimentación en los Andes. Quito: Abya-
Yala.
Gutiérrez, A. (2011). El Eje del Universo Chamánes, sacerdotes y religiosidad en la
cultura Jama Coaque del Ecuador Prehispánico. Madrid: Ministerio de Cultura,
Secretaría General Técnic. Subdirección General de Publicaciones, Infor-
mación y Documentación.
Hocquenghem, A. M. (2010). El Spondylus princpes y la Edad de bronce en los
Andes centrales: Las Rutas de Intercambios. Syllaba Press, 176.
Huamán Poma de Ayala, F. ([1615] ed. 2015). Nueva crónica y buen gobieno III.
Versión modernizada y notas de Carlos Araníbar. “El libro más importante que
se ha escrito en el Perú”. Lima: Perú Color Servicios Generales EIRL.
Huamán Poma de Ayala, F. (ed. 2015). Nueva crónica y buen gobierno. II. Galería
ilustrada de Huamán Poma Perú Antiguo y Perú Colonial. Lima: Perú Color
Servicios Generales EIRL.
Jaramillo, H. (1990). Indumentaria Indígena de Otavalo. En I. O. Antropología,
Sarance (págs. 127-141). Otavalo: Instituto Otavaleño de Antropología.
Lodeiros, C., Santana, J., Jaramillo, A., Soria, G., & Marcos, J. (2018). Breve his-
toria del Spondylusen el Pacífico suramericano:un símbolo que retorna al
presente. Interciencia, 871-877.
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
78
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
Malinowski, B. (1948). Magia, Ciencia y Religión. Planeta Angostini.
Manabí, G. d. (2019). Puerto López. Obtenido de https://www.manabi.gob.ec/
sitio2020/cantones/puerto-lopez
Marcos, J. (1986). Intercambio a la larga distancia en América: El caso del
Spondylus. En J. Marcos, Arqueología de la costa ecuatoriana. Nuevos enfoques
(págs. 197-206). Quito: Corporación Editora Nacional. Biblioteca Ecuato-
riana de Arqueología .
Marcos, J. (1986). Arqueología de la Costa ecuatoriana: nuevos enfoques. Biblio-
teca Ecuatoriana de Arqueología. Guayaquil: ESPOL & Corporación Edi-
tora Nacional
, p. 65
Marcos, J. (2005). Los pueblos navegantes del Ecuador prehispánico. Quito: Ediciones
Abya-Yala.
Medina, R. (24 de julio de 2020). Las conchas spondylus y nácar se convierten
en finas bisuterías. expreso. Obtenido de https://www.expreso.ec/
ocio/cultura/conchas-spondylus-nacar-convierten-finas-bisuterias-
86601.html
Molestina, M. “El pensamiento simbólico de los habitantes de La Florida
(Quito-
Ecuador)” Bulletin de l'Institut français d'études andines [En línea], 35 (3) |
2006, Publicado el 01
junio 2007, consultado el 03 mayo 2019. URL:
http://journals.openedition .org/bifea/3931; DOI: 10.4000/bifea.393.
Murúa, M. D. (ed. 2001). Historia General del Perú. (M. Ballesteros, Ed.) Madrid:
Dastin.
Quinatoa, E. (2013). Los Otavalos, símbolos, signos y significados de su vesti-
menta. En CIDAP, Artesanías de América (págs. 60-68). Cuenca: Centro In-
teramericano de Artesanías y Artes Populares.
Quinatoa, E. (2016). Culturas Ancestrales Ecuatorianas. Culturas Ancestrales
Ecuatorianas. Quito, Pichincha, Ecuador: Universidad Tecnológica Equi-
nioccial. Obtenido de https://studylib.es/doc/6757259/materia--"cultu-
ras-ancestrales-ecuatoria nas"-estelina
Sicard, A. (2006). Neruda: la poética de los objetos. Nerudiana, 8-16.
La simbología en los objetos
malacológicos “mullu”
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80
79
Suárez, L. (2001). Los moluscos en el Tonalámatl de Aubin. En Y. G. Torres, Ani-
males y plantas en la cosmovisión mesoamericana (págs. 159-191). México D.F:
Conaculta–Inah.
Suárez, L. (2010). La joyería de concha de los Dioses Mexica. México D.F: Instituto
Nacional de Antropología e Historia.
Renee Vladimir Guáitara Guáitara
80
BOLETÍN ANH Nº 213 • 53 80